miércoles, 4 de mayo de 2011
Capitulo 10
Al principio no reacciona, no es consciente de lo que ha vivido hace un par de segundos. Poco a poco lo asimila, pero aun así no sabe como reaccionar. Casi sin pensar coge el libro y lo abre por una página cualquiera, no muy lejana al final y lee
Pienso en ti a cada instante…no te olvido. Pienso en esa sonrisa que me hacía sonreír a mí también y en tus miradas furtivas. Pienso en nuestra primera cena y en nuestros bailes. En nuestros sueños y en nuestras metas… pienso en el día en el que nos conocimos, cuando me empezase a odiar y también pienso en el momento en el que nuestro odio se convirtió vida, pienso… pienso en muchas cosas, pero sobre todo pienso que te voy a echar de menos… aunque creo que nunca pensé que tanto… en realidad solo pienso que te quiero.
Paso un par de páginas más y se aproximo al final
Mary Kate sabía que ese día llegaría… que no podía evitarlo por más tiempo, era hora de hacerlo…tenía olvidarlo para no hacerse más daño del que se había echo ya. Él nunca la entendería, nadie la había entendido nunca… ni si quiera la habían dejado explicarse. Para que malgastar más saliva si nadie escuchaba sus palabras. Muchos eran ya los que le habían dado la espalda pero ahora también él tapaba sus oídos cuando hablaban. Ahora también él escuchaba únicamente asesina retumbar en su cabeza cada vez que se acercaba. Debía hacerlo, debía olvidarlo, era hora de acostumbrarse a vivir con ese al que no amaba y dejar atrás las esperanzas de un futuro mejor, las ilusiones escondidas en “todo saldrá bien” Era hora de dejar en el olvido el nombre de Gonzalo… y esconder en la memoria el verbo amar, aunque eso le llevará a la muerte…Por que la vida ya no era como un cuento de princesas que escuchaba leer a su padre, la vida era jodidamente difícil y se había encarado con ella…
Fin
Al leer aquello se dio cuenta de que no era ese el final que el había deseado y que aunque intentará olvidarla, sabía por experiencia que sería en vano, que él había nacido para estar con ella y que debía luchar. Sandra se merecía la oportunidad de explicarse. No podía dejarla atrás, aunque se traicionará así mismo y a sus ideales no podía dejar de amarla.
Se levanto y empezó a golpear la puerta, grito y grito su nombre, suplico que lo abrieran, pero nadie pasaba por allí, nadie lo escuchaba... Miró el reloj… el avión estaba a punto de despegar, no le quedaba tiempo. Entre lagrimas y con el último de sus alientos grito por última vez nombre. Tuvo la suerte de que Lena preocupada por sus padres llegará hasta allí en ese mismo instante. Pidió ayuda y lo sacaron de allí. Lena pedía explicaciones pero Gonzalo insistió en que no les quedaba tiempo y buscaron a Sandra entre los dos. Cuando habían perdido todas las esperanzas, Lena recibió un mensaje, Sandra ya estaba dentro del avión. Al parecer después del susto de Luis no quiso arriesgarse y se montó. Padre e hija vieron a Luis y con cierta habilidad lo esquivaron hasta poder llegar al avión. Una vez allí se sentaron en sus asientos. Sandra y Gonzalo no se dirigieron la palabra en todo el viaje. Estaban muy serios y distantes lo que hizo sospechar a Lena que algo que algo no iba bien. Al fin, casi cuando estaban a punto de llegar Sandra fue quien tomo la iniciativa
Sandra: ¿lo sabes todo verdad?
Gonzalo: no quiero hablar de eso
Sandra: pero…
Gonzalo: todo ha salido bien ¿no? (finge una falsa sonrisa y se aproxima a ella para besarla)
Sandra: (se aparta) no fue como el lo cuenta…fue… (Suspira)
Gonzalo: no hace falta… ya hablaremos en otro momento
Pero ese momento se alargó más de lo que ambos esperaban. Estuvieron unos cuantos días por allí haciendo vidas separadas aunque por la noche compartieran el mismo cuarto. Solo hablaban para decirse cualquier tontería pero ya no quedaban retos de caricias ni de besos en sus cuerpos. Sus miradas ya no eran de ternura sino de miedo, de cobardía y de tristeza. Cada día que pasaba estaban un metro más lejos…
Una noche Sandra se levanto muy alterada, grito y su grito hizo despertar a Gonzalo. La miro y estaba temblando con los ojos llenos de lágrimas y muy asustada, se miraron y después salió corriendo hacia al baño y vomito. Gonzalo se acerco a ella y se sentó a su lado
Gonzalo: ¿estas bien?
Sandra: (negó con la cabeza)
Gonzalo: ¿Qué ha pasado?
Sandra: (seguía llorando) siento haberte despertado
Gonzalo: (la abraza)
Sandra: ¡no me toques! Por favor…
Gonzalo: ey… soy Gonzalo ¿lo recuerdas? Nunca te haría daño
Sandra: (lo abraza) hace mucho tiempo que no soñaba con él… parecerá absurdo pero casi había conseguido olvidarlo
Gonzalo: tranquila…
Sandra: yo… lo siento Gonzalo, siento no ser como tú esperabas
Gonzalo. Shh ¿me dejarás dormir contigo?
Sandra: (asiente)
Gonzalo: ¿quieres que vayamos a la cama? ¿te encuentras mejor?
Sandra: si
Gonzalo la ayuda a llegar hasta la cama y ambos se tumban. Gonzalo la cumbre con sus brazo s y la sonríe
Sandra: si, soy una asesina… ¿pero que podía hacer? Tenía miedo…
Gonzalo: ¿ese hombre te hizo daño?
Sandra: supongo que menos que el que le hice yo a él…
Gonzalo: cuéntame que pasó
Sandra: la droga no era para mi… era para alguien cercano
Gonzalo: ¿una amiga?
Sandra: no me pidas que te desvele su identidad por favor…
Gonzalo: sigue
Sandra: yo iba a comprarla y él siempre me la vendía al mejor precio asique se la compraba a él
Gonzalo: cálmate… estas temblando
Sandra: el me… me acosaba constantemente. Me mandaba mensajes, me llamaba y cuando iba a por el material me tocaba y me intentaba sobornar. Me quitaba el dinero y… joder, me tocaba y me decía que si no lo hacia con el me quedaría sin nada. Allí todos lo sabían pero nadie decía nada. Silvio abusaba de mi…
Gonzalo: ¿Por qué volvías?
Sandra: por que no podía pagar a otro, ya te he dicho que el siempre me hacia algún descuento… yo necesitaba esa droga, era urgente. No puedo contártelo pero te juro que era por una buena causa
Gonzalo. ¿Por que no hablaste con al policía?
Sandra: ¿Cómo iba a hablar con la policía? Yo también estaba haciendo algo ilegal
Gonzalo: dime, ¿Qué paso aquel día?
Sandra: llegue allí a la misma hora de siempre pero ese día estaba solo, el siempre estaba acompañado y alrededor había muchos grupos de personas, siempre, siempre, fuera la hora o el día que fuera. Siempre
Gonzalo: Sandra tranquila…
Sandra: lo había planeado todo, volvió a pedirme el dinero antes de darme la droga y cuando le pedí esta me beso en la boca. Yo me enfade y el me cogió y me inmovibilizo. Me tumbo en el suelo y empezó a insultarme. Conseguí levantarme y corrí, pero me alcanzo y volvió a besarme, discutí con el y el volvió a sobrepasarse conmigo, intentaba violarme pero yo me resistía. Cogió una navaja y me la puso en el cuello para me estuviera quieta. Volvió a tirarme al suelo y me bajo la bragas.. No pude pensar… cogí la pistola y le apunte. El rió y aseguro que no tenía balas, no se por que lo hice pero disparé… yo solo quería que parará, yo no quería matarle, yo solo quería que me dejará en paz, me hacia daño, se estaba aprovechando de mi, yo no quería hacerlo, el me obligo, yo solo tenia miedo, tenia miedo, tenia miedo…
Gonzalo: (la abraza) ya, ya , ya… no pasa nada cariño, shhh, calma mi amor, ya pasó…
Sandra: lo siento…
Gonzalo: ese tío era un cabrón y se merecía lo que pasó
Sandra: nadie se merece la muerte Gonzalo
Callaron un rato mientras se mantenían abrazados hasta que ella volvió a hablar
Sandra: Luis me ofreció su silencio y acepté… no encontré una alternativa mejor… La niña era muy pequeña y no quería separarme de ella. Cualquier juez me hubiera condenado…
Gonzalo: ahora tenemos que empezar de cero y olvidar todo eso ¿vale?
A la mañana siguiente Gonzalo se despertó encontró una nota sobre la cama, Sandra sin embargo ya no estaba allí. Gonzalo leyó la nota
Tenías razón… ahora tenemos que empezar de 0 pero cada por nuestra cuenta. Voy a volver con Luis, Gonzalo… es lo mejor. Quédate con la niña y cuídala como se merece. Prometo que cuando nazca nuestro hijo podrás verle siempre que quieras… lo siento pero no puedo dejar que Luis nos encuentre y te haga daño… no lo soportaría. Todo fue bien… y lo pasamos increíble pero lo nuestro es imposible. Gracias por todo, no olvides que te quiero
Sandra de la Vega
Gonzalo corrió hacia el aeropuerto y se volvió loco hasta encontrar la terminal del vuelo que Sandra debía coger, cuando al fin la diviso tuvo que avanar con rapidez para poder alcanzarla.
Gonzalo: no pienso dejar que te vayas sin mi
Sandra: pero Gonzalo yo soy…
Gonzalo: no, no eres una asesina, te estabas defendiendo, fue en defensa propia. Hasta un juez lo entendería
Sandra: pero no hay testigos…
Gonzalo: el único que está cometiendo un delito es Luis y lo va a pagar muy caro como te vayas de aquí, por que pienso romperle la cara en cuanto lo vea
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: Sandra… no hemos luchado tanto como para ahora echarlo todo a perder. Este es nuestro momento y tenemos que darle la oportunidad a este niño de ser feliz en una familia normal. Yo te quiero y no te pienso dejar marchar
Sandra: (le abraza) yo también te quiero Gonzalo
Gonzalo: vamos a un bar y lo hablamos tranquilamente
Va hacia un bar y hablan cuando la televisión les interrumpe con una inquietante noticia de última hora
Informativos: Se busca a Sandra de la Vega por el asesinato de Silvio Rodríguez. (Ponen su foto en pantalla) si la ven llamen urgentemente al numero en pantalla. Es muy importanrte
Sandra y Gonzalo se miran asustados
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario