miércoles, 4 de mayo de 2011
Capitulo 22
Cayetana se fue por un tiempo a vivir a casa de Sandra
Cayetana: aquí tienes el desayuno
Sandra: no hacía falta Caye, puedo yo sola
Cayetana: shhh nada de replicas
Sandra: no estoy enferma
Cayetana: ¿quieres que ese niño nazca o no?
Sandra: si… pero las posibilidades son mínimas
Cayetana: tu has elegido intentarlo, pues mientras haya una posibilidad por mínima que sea lo vamos a intentar, las dos juntas ¿vale?
Sandra: (sonríe) cuando hablas así te pareces a mama
Cayetana: no es ni la mitad de lo que ella hubiera echo por ti, papa y mama siempre te hubieran apoyado y seguro que también hubieran decidido quedarse contigo en este duro trance
Sandra: papa me daría un beso en la frente y me diría que yo soy fuerte
Cayetana: y mama te traería una de esas extrañas infusiones para hacerte sentir mejor
Sandra: si (ríe) no se de donde las sacaba pero estaban asquerosas. Aun los echo de menos…
Cayetana: estarán siempre aquí si nosotras los recordamos
Sandra: gracias por estar conmigo hermana…
Cayetana: no seas tonta y deja de dármelas, ahora solo preocúpate por lo que te tienes que preocupar (sonríe) yo me encargo del resto
Suena el timbre
Cayetana: quieta parada, ya voy yo
Sandra. Si es Gonzalo… dile que no estoy
Cayetana: ¿segura?
Sandra: no tengo ganas de darle explicaciones y mucho menso de discutir, hoy no tengo ánimo
Cayetana bajo a abrir la puerta y efectivamente era Gonzalo
Cayetana: Sandra no esta
Gonzalo: ni si quiera te lo he preguntado
Cayetana: ya… pero supuse que vendrías a verla, eres su novio ¿no?
Gonzalo: ¿y por que estas tu aquí?
Cayetana: pues… pues… he venido a regar las plantas
Gonzalo: claro… el jardinero se ha cansado de hacer su trabajo y tú has decidido relevarle ¿verdad que si?
Cayetana: siempre me ha apasionado el mundo de la jardinería
Gonzalo: lástima que seas alérgica al polen
Cayetana: ¿Cómo sabes tu eso?
Gonzalo: eso ahora no importa ¿me vas a decir que esta pasando aquí?
Sandra al sentir a su hermana en apuros decide bajar
Cayetana: Sandra vete a la cama
Gonzalo: ¿Qué la pasa?
Sandra: vete Gonzalo, no me apetece hablar contigo
Gonzalo: ¿Qué te pasa Sandra? Tengo derecho a saberlo
Sandra: perdiste tu derecho al irte a vivir con Sol…
Cayetana: bueno ya basta… Sandra vete a descansar, yo me encargo de esto. Gonzalo… será mejor que te marches
Gonzalo: no hasta que me expliques por que no puedo ver a mi chica
Cayetana: no soy quien para explicarte lo que no me corresponde, háblalo con Sandra… pero no hoy, no tiene un buen día
Gonzalo: Sol solo es mi amiga…
Cayetana. Y Sandra lo sabe, lo que no acepta es que pases más tiempo con Sol que con ella, cualquier mujer estaría celosa si su novio pasara más tiempo con sus ex que con ella misma
Olimpia llora
Gonzalo: ¿puedo al menos ver a mi hija?
Gonzalo calma el llanto de su hija y juega un rato con ella, después aprovechando la ausencia de Cayetana se mete en la habitación de Sandra
Gonzalo: no digas nada, por favor… deja que me explique. Se que ahora soy yo quien a metido la pata pero… tengo derecho a saber que te pasa, eres mi mujer, me preocupo por ti
Cayetana: (entra) ¿Qué haces aquí? Te he dicho que hoy no es un buen día
Sandra: espera caye, déjale… (mira a Gonzalo) en una cosa tienes razón, tienes derecho a saberlo, pero no por mi… sino por que esto nos influye a los dos. El embarazo de Olimpia fue difícil, estuve sometida a muchísimo ex tres, ya sabes. Tú lo viviste al igual que yo
Gonzalo: ¿Qué tiene que ver Olimpia en todo esto? ¿le pasa algo a la niña?
Sandra: esta perfectamente, al final todo salió bien y la tenemos entre nosotros. Pero esta vez no es tan sencillo (se acaricia la barriga) ¿recuerdas el cumpleaños de Olimpia? Después de que nos reconciliáramos tuvimos una noche muy intensa
Gonzalo: ¿estas…?
Sandra: no te alegres demasiado… si, estoy embarazada pero… (Llora)
Gonzalo: ¿Qué pasa?
Cayetana: (se acerca a Gonzalo) el niño tiene problemas, no se sabe si va a aguantar…
Gonzalo: ¿Por qué no me lo has dicho antes?
Sandra: sinceramente viendo tu actitud no creí que no te importará demasiado
Gonzalo: voy a estar contigo ¿vale? Vamos a pasar esto juntos
Sandra: no… tú ya has elegido
Gonzalo: te he elegido a ti
Sandra: no te he dado elección
Gonzalo: no es cierto… Sandra, yo te quiero…
Sandra: (se da la vuelta) yo ya no lo sé. Déjame a solas por favor… no me apetece hablar más del tema, estoy cansada… quizás en otra ocasión…
Gonzalo: (la acaricia) no te preocupes… pase lo que pase tiene sangre invencible
Gonzalo se bajo al jardín se puso a llorar, Cayetana lo siguió
Cayetana: lo siento mucho…
Gonzalo: ¿tu también estas enfadada conmigo verdad? La he cagado…esta vez la he cagado de verdad… soy gilipollas
Cayetana: un poquito si, pero no hay nada que no tenga solución
Gonzalo: estaba dolido por lo que me hizo y quise pagarle con la misma moneda, le quería hacer ver lo bien que podía estar sin ella para tuviera miedo de perderme, sin darme cuenta del daño que la hacia… soy tonto, tonto de remate
Cayetana: no es tiempo de lamentaciones, tienes un duro camino por delante y ya sabes que mi hermana no es fácil, pero te quiere… me lo ha dicho
Gonzalo: y yo a ella, mas que nada en este mundo, por eso no me perdono que la haya hecho sufrir
Cayetana: mi hermana tampoco es ninguna santa, los dos os habéis equivocado pero ahora ya solo es pasado, ahora tenéis algo más importante por lo que preocuparos
Gonzalo: al final va a ser verdad que tiene mala suerte… ¿Por qué ella? ¿Por qué la tiene que pasar esto a ella? ¿es que no ha sufrido ya bastante? Caye, se sincera, si perdiera el niño
Cayetana: no va a pasar, tenemos que pensar en positivo
Gonzalo: pero si fuera así… ¿crees que lo soportaría?
Cayetana: no adelantemos hechos, intenta acercarte a ella y dale todo tu apoyo y seguro que las cosas irán a mejor
Gonzalo: tienes razón… a peor ya no pueden ir…
Cayetana: (le abraza) venga… no te hundas tu también. ¿Sabes que haría yo si estuviera en tu situación?
Gonzalo: ¿el que?
Cayetana: cogería todas mis cosas y me instalaría en la habitación de invitados, Sandra se enfadaría conmigo por que es una cabezota, pero se le pasaría pronto. Le prepararía una cena en la azotea y la demostraría que la quiero
Gonzalo: ¿y si no funciona?
Cayetana: seguiría insistiendo. No puedes abandonar ahora Gonzalo… necesita tu apoyo, los dos lo necesitáis…
Gonzalo: tienes razón… gracias Caye, me has abierto los ojos
Cayetana: (estornuda) de nada…
Gonzalo: eh… en realidad no sabía que fueras alérgica al polen, pero no es demasiado difícil darse cuenta… (Sonríe)
Gonzalo se va y al cabo de un rato Sandra baja al salón
Cayetana: pareces más animada…
Sandra: ha venido a verme… ¿tu crees que aún le importo?
Cayetana: (sonríe) es un poco estúpido si, pero que más podemos pedirle… es Gonzalo, que hace un par de días apostaba con Álvaro por acostarse con más tías en una noche… (ríe) pero de lo que no hay duda es que te quiere y si, creo que le importas mucho más de lo que yo le he importado a cualquiera de mis novios…
Sandra: (sonríe) Gonzalo….
Cayetana: ahora que te encuentras mejor… ¿Por qué no damos un paseo? Podemos llevar a la niña al parque
Sandra: me parece bien, oye… ¿y Lena? ¿La has visto?
Cayetana: es joven… estará dado un paseo con sus amigas
Sandra: o con ese…
Cayetana: vendrá en seguida ya lo verás…. Tú vístete que yo pongo guapa a la niña
Lena llego y sorprendió a Cayetana en la entrada, esta llevaba un piercing en la nariz
Cayetana: ¿Qué te has hecho?
Lena: un piercing ¿te gusta?
Cayetana: quítate eso antes de que te vea tu madre
Lena: me da igual que me vea mi madre, a mi me mola y no me lo pienso quitar
Cayetana: se va a enfadar mucho
Lena: seguro que si se lo hace Paula no la dice nada
Cayetana: ¿Por qué dices eso? ¿Qué mosca te ha picado? Tu madre siempre ha tenido el mismo trato con las dos
Lena: mentira, ella es la primera, la pobre huerfanita que recogió en su casa, en la que confía, a la que le cuenta todo y el pide ayuda y yo la tonta
Cayetana: no sigas… no te reconozco ¿Quién te ha metido esas ideas en la cabeza?
Lena: alguien que sabe muy bien lo que es sentirse solo, el sentir que nadie se preocupa por ti
Sandra: si eso es lo que piensa de ti Lucas debe estar muy equivocado, yo he dado la vida por ti Lena… y si no te digo las cosas es por que no quiero preocuparte, por que no soporto verte sufrir
Lena: bonito discurso mama, pero no te creo ¿a caso no es verdad que te pedí mil veces que nos fuéramos lejos de esta casa?
Sandra: tu tan bien como yo sabes que eso no era posible
Lena: ¿y lo de presentarme a mi padre? He tenido que esperar a estar a punto de morir para conocerlo
Sandra: sabes bien lo mucho que lo busque, no es justo que ahora me vengas con esto
Lena: pero te cansaste de buscar, dejaste que Luis te diera lo que papa no te dio y ahora has hecho lo mismo por que te cansas pronto de los hombres mama, por que eres una puta
Sandra: (llora) vámonos Cayetana
Cayetana: Sandra…
Sandra: ¡vámonos!
Dieron un paseo, Sandra no estaba bien pero no dejaba de mirar Olimpia para poder encontrar en ella una razón por la que sonreír. Cayetana quiso hablar varias veces de lo que había pasado antes con Lena pero Sandra se negó. Al volver a casa alguien se acerco a Sandra y puso un papel en su mano, pudo reconocerlo, sin duda era Silvio pero no dijo nada, guardo el papel en el bolsillo y al llegar a casa lo miró, en el ponía
“Aleja a tu hija de Lucas, solo pretende hacerte daño, trabaja para Luis”
Sandra entonces entro en la habitación de Lena por suerte aun estaba allí, se sentó en la cama y empezó a hablar
Sandra: siento que pienses que he sido una mala madre pero todo lo que hice lo hacia pensando que era lo mejor para todos
Lena: ¿para todos o para ti?
Sandra: te aseguro que pensaba más en vosotras que en mi (acaricia una fotografía)
Lena: (suspira) lo se
Sandra: ¿Cómo?
Lena: que siento lo que te dije antes, no se por que lo hice, en realidad no lo pensaba, lo siento…
Sandra: ven aquí…
Lena: (se sienta junto a ella)
Sandra: (la abraza y le muestra la fotografía) mira… este día
Lena: fuimos a montar a caballo
Sandra: y nos bañamos en el río
Lena: me lo pase muy bien, fue uno de mis mejores días
Sandra: ya… ese mismo día cuando fui a darte las buenas noches me dijiste que era mejor mami del mundo
Lena: (sonríe) si, es verdad…
Sandra: y me pediste que no me separara de ti nunca, no lo he cumplido…
Lena: no te rayes mami, siempre hemos estado juntas, siempre que era posible…
Sandra: me alivia saber que no me culpas de todo lo que ha pasado últimamente
Lena: eres una buena madre… en serio
Sandra: (vuelve a mirar la foto y le entrega un libro) toma
Lena: ¿Qué es esto? ¿Has escrito una nueva novela?
Sandra: no… esta es mi primera novela, me ofrecían mucho dinero por publicarla pero al final me negué, quería que solo fuera tuya
Lena: (lee el titulo) Mi suerte se llama Elena (sonríe)
Sandra: empecé a escribirla este día (señala la foto) quería dártela hace un par de años pero tenía miedo de que al leerlo descubrieras cosas que no te gustarán demasiado. Ahora ya sabes todo de mi y eres mayor… es todo tuya
Lena: (la abraza) muchísimas gracias mama, te quiero mucho ¿vale?
Sandra: no más que yo… mi pequeña
Lena: gracias…
Sandra: oye… pues no te queda mal el piercing ese, al final me voy a hacer uno yo y todo
Lena: no por favor (ríe) no es tu estilo…
Sandra: ¿Qué tal con…?
Lena: no empieces…
Sandra: solo quiero saber si lo quieres
Lena: si… él es diferente y me gusta que lo sea
Sandra: Lena yo… (se queda pensativa)
Lena: ¿Qué?
Sandra: yo creo que sería buena idea que lo invitaras a comer un día de estos
Lena: ¿en serio?
Sandra: claro, a lo mejor si lo conozco…
Lena: intentaré que venga mañana
Sandra: bien…
Lena: no es mal chico, solo que no ha tenido suerte. Nunca ha tenido padres y eso debe ser duro…
Sandra: (la acaricia) tengo que contarte algo más
Lena: papa ¿no? Las cosas no van bien… es por la guarra de Sol
Sandra: no hables así
Lena: tu también lo piensas aunque no lo digas… se le ha ido un poco la pinza pero el te quiere a ti… se nota
Sandra: papa y yo estamos un poco dispersos últimamente, es cierto… pero no quería hablarte de eso. No quería decírtelo, pero antes de que te enteres por otras persona… No estoy bien Lena
Lena: ¿de que se trata?
Sandra: de que tengo aquí dentro (se toca la barriga) una cosita muy pequeñita que esta luchando por conocer el mundo pero nadie se lo esta poniendo demasiado fácil…
Lena: ¿estas embarazada?
Sandra: si, pero el niño no esta bien
Lena: (la coge la mano, la mira a los ojos) todo irá bien, yo estoy aquí mami…
Sandra: (la abraza) ya lo se cariño… ya lo se
Sandra fue hacia su habitación y por el camino se encontró con Marina
Sandra: ¡Marina!
Marina: hola, tengo prisa
Sandra: (la coge del brazo) no… ¿Por qué huyes de mi? Desde que sabes lo que me pasa, sales corriendo cada vez que me acerco ¿Por qué?
Marina: fue por mi culpa
Sandra: no… no pienses eso
Marina: Sandra estoy buscando un piso
Sandra: puedes quedarte aquí el tiempo que quieras
Marina: no, no, no. No quiero vivir tu embarazo
Sandra: no te entiendo
Marina: que ya pase por un embarazo y no quiero revivirlo
Sandra: ¿tu? ¿Tienes hijos?
Marina: déjame ¿vale? (se va)
Sandra entra en su habitación, esta cansada asique se tumba en la cama
Gonzalo entra con un cartel en la mano en el que pone: Los tontos cometen errores, los payasos hacen el tonto, y las pelotas suben y bajan y se marean y se equivocan, yo soy tonto, payaso y con complejo de pelota y si me quieres añadir algo más… lo veré correcto, pero… TE QUIERO. PD perdóname
Sandra: (sonríe)
Gonzalo: (se acerca a ella) he dejado las maletas en la puerta para que no me las tires por la ventana
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: lo he dejado todo y me he venido aquí, por que quiero pasar esto contigo, pase lo que pase… quiero que estemos juntos los dos
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: yo solo te quiero a ti, y ya hemos hecho demasiado el tonto como para perder más tiempo…
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: me hubiera gustado prepararte algo más romántico pero no me ha dado tiempo…
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: ¿Qué?
Sandra: ¡cállate! (ríe y lo besa)
Gonzalo: (sonríe y la besa también)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario