miércoles, 4 de mayo de 2011

Capitulo 23


Gonzalo volvió a instalarse en su casa y al día siguiente Lena trajo a Lucas a la hora de la comida
Sandra: Hola Lucas…
Lucas: hola…
Sandra: ¿te gustan los espaguetis?
Lucas: si
Lena: bueno… pues ya estamos aquí
Sandra: si eso parece…
Lucas: ¿puedo hacerte una pregunta
Sandra: si claro
Lucas: ¿Qué tal se vive en la cárcel?
Sandra: prefiero no hablar del tema…
Lucas: solo es curiosidad, desde fuera con un familiar en la cárcel se pasa mal, me lo ha contado Lena, se pasa fatal ¿lo sabias?
Lena: Lucas para
Sandra: cariño ¿me pasas el pan?
Lena: (se lo da) toma
Lucas: ahora que te conozco ya se porque Luis ¿se llama Luis verdad? Bueno da igual… ya se por que ese hombre se fijo en ti (ríe)
Sandra: por favor Lena, puedes pedirle que cambie de tema
Lucas: tranquila, termino en seguida… tienes pinta de victima pero no sabia que te lo hicieras tanto
Sandra: (se empieza a poner nerviosa) cariño ¿me haces un favor? Me traes… el bolso
Lena: ¿el bolso?
Sandra: si, el bolso, esta encima de mi cama…
Lucas: lo que habrás hecho tu en tu cama…
Sandra: vamos Lena… por favor
Lena: voy… espero veros enteritos a la vuelta (se marcha)
Sandra: mira niñato se que te pagan por comerle la cabeza a mi hija y por intentar hacerme daño, pero te voy a hacer una proposición mejor…
Lucas: no se de que me hablas
Sandra: no te hagas el tonto… ¿Cuánto te pagan? te doy el doble, el triple, lo que quieras….
Lucas: ¿a cambio de que?
Sandra: de que nos dejes en paz y desaparezcas. Es un buen trato ¿no crees?
Lucas: de acuerdo, me iré pero esa gente es muy peligrosa y si se enteran vendrán a por mí, necesitaré bastante dinero para esconderme por un tiempo
Sandra: lo que quieras… ya te lo he dicho, lo que necesites pero lejos de mi hija
Lucas: no lo he hecho por gusto… Lena es increíble y lo que menos quería es hacerla daño pero necesitaba la pasta, yo no lo he tenido nunca tan fácil como ella… yo nunca he tenido a nadie que me sacara las castañas del fuego
Sandra: ya… me contó Lena
Lucas: crecí en un orfanato, mi padre me vendió a una familia pero se cansaron de mí y me llevaron a ese lugar. Luis me saco de allí y me educo, lo cierto es que es lo más parecido a un padre que he tenido, le estuve muy agradecido hasta que me di cuenta de que para lo único que me quería era para utilizarme, para que hiciera cosas que no quería hacer
Sandra: no hace falta que sigas
Lucas: solo quiero que comprendas que nunca quise haceros daño…Cuando me fui de casa de Luis y le dije que no quería colaborar más con el me hizo la vida imposible y al final tuve que volver y hacer lo que me pedía, me puso un piso y me siguió manteniendo pero a cambio de esto, de seguir colaborando en sus locuras
Sandra: lo siento… no sabia nada
Lucas: yo también lo siento
Sandra: ¿puedo pedirte algo?
Lucas: dime
Sandra: no quiero que mi hija sufra, no se si sabes que esta enamorada de ti… y nunca la había visto tan enamorada de nadie…
Lucas: es una gran chica, seguro que encuentra a alguien mucho mejor que yo
Sandra: aléjate de ella poco a poco, así le dolerá menos
Lucas: solo si me prometes algo
Sandra: si esta en mi mano…
Lucas: cuídala mucho
Sandra: (sonríe) no lo dudes nunca
Lena: ¡hey! Veo que habéis hecho buenas migas
Lucas: tienes una madre muy simpática
Lena: ves como tenia razón, ella no es como las demás, ella es la mejor
Lucas: (la besa) preciosa yo me tengo que ir ya
Lena: ¿tan pronto?
Lucas: si… (Se levanta) un placer Sandra, ya hablaremos
Sandra: os acompaño a la puerta
Caminan hacia la entrada, por el camino se encuentran con Marina, quien se choca torpemente con Lucas, ambos se miran unos instantes
Lena: Lucas… ¿estas bien?
El silencio se apodera del momento
Llena: Lucas…
Sandra: Marina…
Marina: (suspira) eh… (Extrañada) adiós… (continua andando)
Lucas: espera
Marina: (no le hace caso)
Lucas: por favor para…
Lena: ¿Qué pasa mama?
Sandra: no lo se
Lucas: (se quita la cadena que lleva atada al cuello, corre hacia ella y se la enseña) es igual… (Observa la que lleva ella)
Marina: no puede ser… no me puede estar pasándome esto (su respiración se acelera)
Lucas: ¿quien eres…?
Marina: (llora) ¿puedo?
Lucas: (la abraza) ¿eres tu?
Marina: (no puede hablar) yo… (Se quita la cadena y la engancha con la suya) soy tu madre (va a abrazarlo)
Lucas: (se aparta) ¿Por qué me abandonaste?
Marina: (calla)
Lucas: se valiente y habla, dame la oportunidad de dejar de odiarte
Marina: yo no sabia nada… fue tu padre quien…
Lucas: habla, dilo claro
Marina: Charlie no quería ser padre, además estaba metido un lio muy gordo, cuando me metieron en la cárcel te vendió, y no fue capaz de decírmelo hasta que pasaron un par de años, yo creía que todo iba bien, que estabas a salvo junto a él… Me dijo que te había puesto su cadena… me la regalo por cumpleaños… dos cadenas iguales… nunca le creí, pensaba que lo decía por tranquilizarme
Lucas: mientes…
Marina: no… nunca he dicho nada más cierto. Siempre le preguntaba por ti y el me decía que estabas bien, que ya estabas muy grande y que me echabas de menos, un día dejo de contestar y yo de preguntar por miedo. Saber que estabas ahí fuera era lo único que me daba fuerzas, cuando me entere de la verdad, de tanto llorar enferme… Me llevaron al hospital y Charlie vino a verme, al principio no quería que estuviera allí, pero acabe cediendo, el dijo que lo había echo por que creía que era lo mejor para ti y me conto lo de las cadenas, estaba convencido de que si algún día salía de allí podría encontrarte
Lucas: (llora) ¿lo mejor para mi? Lo mejor para mi habría sido tener unos padres
Marina: no espero que me perdones, pero al menso compréndeme
Lucas: (la abraza) ¿Qué tal si empezamos de 0 mama?
Marina: (se emociona) mi niño… por fin estas aquí, te he echado tanto de menos mi pequeño
Lena: ¿Qué fuerte no?
Sandra: me he quedado de piedra, no tenia ni idea
Marina y Lucas se fueron a pasar la tarde fuera para ponerse al día, Lena se unió a ellos. Sandra en cambio se quedo descansando en la casa. Gonzalo se acerco a ella con un ramo enorme de flores
Sandra: ¿y esto?
Gonzalo: mi princesa se merece esto y mucho más (la besa) ¿Qué haces tan solita?
Sandra: estaba esperando a que mi príncipe me despertase (sonríe)
Gonzalo: ¿Cómo se encuentra nuestro enano? (pone la mano en su barriga)
Sandra: espero que bien
Gonzalo: (le aparta el pelo de la cara y se queda mirándola)
Sandra: ¿Qué haces?
Gonzalo: ¿sabias que eres preciosa?
Sandra: (ríe) que tonto estas…
Gonzalo: no te muevas
Sandra: (lo mira extrañada) ¿Qué vas a hacer?
Gonzalo: (sale corriendo y vuelve con una cámara en la mano) coger esto
Sandra: no… que ni estoy maquillada ni nada
Gonzalo: shh… calla petarda (le hace una foto) pero que guapa eres
Sandra: (ríe y coge su cámara) ven… vamos a hacernos una los dos (se hacen la foto)
Gonzalo: espera (sale corriendo y vuelve con Olimpia) vamos hacernos una con la chiquitina, que con todo este follón tenemos poquitas juntos
Sandra: mira que guapos… ahora si Gonzalo, ahora si que todo es perfecto
Olimpia: pa-pa
Gonzalo: ¿Qué pasa princesita? (la hace cosquillas y la niña se ríe) ¿tienes cosquillas? ¿y tu madre?
Sandra: ni se te ocurra…
Gonzalo: (le hace cosquillas a Sandra) parece que también
Sandra; vamos Olimpia, a por papa
Gonzalo: no… eso no vale (ríe también)
Pasan un rato jugando hasta que se hace de noche, entonces deciden dar un paseo hasta el parque en el que se encuentran Lena, Lucas y Marina. Pasan allí un rato y cuando la niña empieza a tener sueño deciden regresar todos juntos. Sandra ve a Silvio a lo lejos, se teme que pronto lo tendrá cerca con nuevas noticias… y así es, cada vez lo va visualizando más cerca, pero cuando esta casi al lado se sorprende al ver la reacción de su amiga
Marina: ¡Charlie! ¡Charlie!
Silvio se la da la vuelta
Marina: (corre hacia el hasta que lo alcanza) ¿Por qué no has venido a verme? ¡Contesta! (le pega un guantazo) eres un cabron
Silvio: te juro que no he podido, pero sabia que estarías bien
Marina: me dejaste tirada, nunca volviste a verme
Silvio: era muy peligroso… te pondría en peligro a ti también
Marina: ¿aun me quieres?
Silvio: (la besa) tanto como siempre. Mi vida tienes que alejarte de ese muchacho, esta con los otros, es de los malos
Marina: (le mira a los ojos) ese muchacho es nuestro hijo
Silvio: ¿Qué?
Marina; lo he encontrado cariño, tenias razón. Ven a conocerle
Silvio: no… no puedo (se saca un papel del bolsillo y se lo entrega) dale esto a Sandra
Marina: Charlie no te vayas
Silvio: cuida de él, eres una buena madre (sonríe)
Marina: no me dejes Charlie
Silvio: te quiero (sale corriendo)
Marina: ¡Charlie!
Sandra: (se acerca a Marina) ¿conoces a Silvio?
Marina: ¿Qué Silvio? Ese es el Charlie
Sandra: que raro…
Marina: toma (le entrega el papel)
Sandra: (lo lee en voz baja) Luis intenta escaparse de la cárcel, ten mucho cuidado… (Mira a Gonzalo nerviosa) vamos a casa
Gonzalo, Sandra y Olimpia se adelantan. Al poco de entrar en su casa, llaman al timbre.
Gonzalo abre, es Sol.
Sol: me he enterado de que vas a volver a ser papi (le enseña una botella de champan) tendrás que brindar con tu buena amiga
Gonzalo: no se si es buena idea, Sandra…
Sol: vamos… no me seas sieso… Gonza…
Gonzalo: bueno… pero solo una copa, entra… vamos a al salón
Se sienta en el salón y descorchan la botella
Sol: que calor… (se quita la chaqueta, lleva puesto un vestido con un escote bastante provocador)
Gonzalo: que guapa te has puesto
Sol: a ver si así consigo ligar de una vez
Gonzalo: (sonríe) no creo que ninguno se resista a tus encanto
Sol: (ríe) yo conozco a uno que si
Sandra: ¡Gonzalo!
Sol: hola Sandra…
Sandra: ¿Qué hace esta aquí? ¿ya empiezas?
Sol: no te enfades mujer, solo quería tomar una copa con un amigo… por cierto enhorabuena por tu embarazo
Sandra: gracias…
Sol: por que no te sientas con nosotros
Sandra: ¿no se supone que eso lo debería decir yo? Es mi casa, no la tuya
Gonzalo: Sandra, cálmate
Sandra: dila que se vaya
Sol: ¿Por qué no podemos ser amigos?
Sandra: por que no
Sol: (se agacha un instante y deja entre ver uno de sus pechos) no lo entiendo
Sandra: tapate…delate de mi marido te tapas
Gonzalo: no saques las cosas de quicio… (Suspira) Sol, será mejor que te marches
Sandra: (pega un grito) ahhh
Gonzalo: (corre hacia ella) ¿Qué pasa cariño?
Sandra: no, no, no… (Vuelve a gritar)
Gonzalo: Sandra cariño…
Sandra: me duele mucho, lo voy a perder Gonzalo… Lo voy a perder…
Gonzalo: vamos al hospital
Sol: yo os llevo
Gonzalo: no
Sol: no seas cabezota, no estas en condiciones de conducir
Gonzalo: ¡Cayetana!
Cayetana: (baja corriendo) ¿Qué pasa?
Sandra: (grita de nuevo)
Cayetana: voy con vosotros
Gonzalo: no, tu cuida de la niña, ya te llamamos cuando sepamos algo
Se fueron al hospital, ingresaron a Sandra y la empezaron a hacer pruebas, Gonzalo esperaba nervioso a que un medico le dijera algo
Sol: cálmate…
Gonzalo: no puedo
Sol: Gonzalo cálmate
Gonzalo: ¡cállate! Esto ha sido culpa tuya. Lo siento… no quería decir eso
Sol: será mejor que me vaya, cuídala ¿vale?
Doctor: familiares de Sandra de la Vega
Gonzalo: yo…
Doctor: ¿eres el padre?
Gonzalo: si, ¿Qué ha pasado? ¿Cómo están?
Doctor: el embarazo se ha complicado, no podemos decir nada con exactitud, estas 24 h pueden ser cruciales para el bebe. Si Sandra no se recupera, es posible que lo pierda, lo siento
Gonzalo: ¿puedo verla?
Doctor: si claro… sígueme
Gonzalo entra a la habitación
Doctor: la hemos dado unos calmantes y esta un poco adormilada. Bueno… os dejo a solas… cualquier cosa ya sabes donde encontrarme
Gonzalo: gracias
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: ¿Qué pasa mi amor?
Sandra: ¿lo voy a perder verdad?
Gonzalo: shh no pienses eso
Sandra: lo siento… no tenia que haberme puesto así, tenia que haber confiado en ti
Gonzalo: yo tampoco debí traerla a casa
Sandra: somos unos tontos
Gonzalo: (sonríe y la besa) descansa… necesitas coger fuerzas (acaricia su barriga) y el también…
Sandra: (sonríe) Gonzalo…
Gonzalo: ¿Qué?
Sandra: te quiero…
A la mañana siguiente Cayetana fue a ver a Sandra, Gonzalo aprovecho para cambiarse ropa y para ir a ver a Sol
Gonzalo: ¿y todas esta maletas?
Sol: nos vamos
Gonzalo: ¿es por lo de ayer?
Sol: es por que este lugar no es para mi, yo también tengo derecho a soñar y lo cierto es que me hace ilusión aceptar ese trabajo
Gonzalo: ¡el de el extranjero
Sol: si… mi jefe me lo ha vuelto a ofrecer
Gonzalo. ¿y Martin?
Sol: vendré de vez en cuando y tu puedes ir a vernos cuando quieras
Gonzalo: te voy a echar de menos
Sol: (la abraza) y yo a ti… hazme un favor… cuida bien de tu familia (sonríe)
Gonzalo: ¿Dónde esta mi niño?
Sol: en la habitación enfadado…
Gonzalo: voy a verlo
Entra en su habitación
Martin: ¡papi! (corre hacia el)
Gonzalo: ¿Qué pasa machote? Ey… no me digas que has llorado
Martin: (se cruza de brazos) no quiero irme de aquí. Papi… ¿me puedo quedar contigo?
Gonzalo: me encantaría pero no puedes ¿y sabes por que? Por que ahora que eres el hombre de la casa tienes que cuidar de mama ¿me prometes que lo harás?
Martin: (asiente) ¿pero por que nos tenemos que ir?
Gonzalo: cuando yo era pequeño también tuve que mudarme una vez, es duro pero seguro que pronto harás nuevos amiguitos y yo iré a verte y en vacaciones puedes venirte conmigo
Martin: ¿me lo prometes?
Gonzalo: claro…
Martin: (lo abraza) te quiero papi
Gonzalo: (saca de su bolsillo un reloj) toma
Martin: ¿Qué es?
Gonzalo: es un reloj muy antiguo, perteneció mi abuelo y quiero que lo tengas tú, asi si te sientes solo puedes parar a mirarlo y te darás cuenta de que queda menos para que estemos juntos de nuevo
Martin: (sonríe) gracias papi, oye…
Gonzalo: ¿Qué?
Martin: ¿puedo ver a Olimpia antes de irme?
Gonzalo: uf… ¿ya has recogido todas tus cosas?
Martin: si…
Gonzalo: vente conmigo
Martin: ¡bien!
Gonzalo: vamos (le coge de la mano)
Martin: ¡espera! (coge una pelota) ya esta…
Gonzalo se lleva a Martin a ver a Olimpia
Martin corre hacia la niña
Martin: hola…
Olimpia: (le saluda con la mano)
Martin: tengo que irme pequeña… (llora) yo no quiero pero mi mami me obliga. Olimpia… tienes que comer mucho para que crezcas muy rápido y así podamos ser mayores para vernos, tienes que ser fuerte y si alguien se mete contigo le dices que yo te defiendo y tienes que luchar por lo que quieres… lo dice mi mami (le da su pelota) toma… es para ti, se que te gusta y así cuando juegues con ella e acuerdas mi.
Olimpia: (corre hacia el, le braza y le da un beso) atin
Martin: (sonríe) te prometo que volveremos a vernos… te lo prometo
Gonzalo: vamos Martin tenemos que irnos
Martin: (da un beso a Olimpia) te lo prometo
Olimpia: (sonríe)
Gonzalo lleva a casa a Martin
Martin: dila adiós a Paula y dale un besito a Sandra y dile que se ponga buena
Gonzalo: claro que si… (lo abraza muy fuerte y llora) yo también te voy a echar de menos, te quiero mucho Martin
Martin: y yo a ti papi
Gonzalo: ¿Cuándo os vais?
Sol: esta noche
Gonzalo: (la abraza) cuídate ¿vale?
Gonzalo vuelve al hospital, junto a Sandra
Gonzalo: todo va a salir bien mi amor, todo va a salir bien

No hay comentarios:

Publicar un comentario