miércoles, 4 de mayo de 2011
CAPITULO 8
Se pinta los labios rojos, muy rojos… los ojos ahumados en negro, un poco de máscara y colorete. Se mira tristemente en el espejo y coge un picardías que viste su cuerpo posteriormente. Da vueltas por el baño durante un buen rato, se sienta en la taza de wc y coge de nuevo el test de embarazo. POSITIVO… ¿Qué voy a hacer? se dice a si misma, pero lo cierto es que ya ha tomado una decisión, no tiene otra opción… si Luis se entera nunca jamás volverá a ver a Gonzalo y no está dispuesta a perderlo, claro que si hace lo que está pensando lo perderá igualmente, pero al menos Luis no lo hará daño. ¿Qué hacer? ¿Traicionarse a si misma o tirar hacia delante con todas las consecuencias?
Vuelve a mirarse en el espejo y fingiendo una falsa sonrisa sale del baño y se tumba en su cama de matrimonio. Cierra los ojos y evita pensar. Luis entra en la habitación
Luis: ¿y esto a que se debe?
Sandra: es mi forma de pedirte perdón
Luis: ¿Por qué ahora te disculpas? ¿Ya te has cansado de ese malnacido?
Sandra: anda… calla y ven conmigo
Luis: (se sienta a su lado) ¿estas segura?
Sandra: (sonríe y lo besa) segurísima, Gonzalo no es más que un error… perdóname cariño (lo abraza y sin poder evitarlo de sus tristes ojos cae una lágrima que disimula rápidamente)
Luis: te quiero Sandra, se que a veces no soy bueno contigo pero es por que… no quiero que te vuelva a pasar…
Sandra: shh solo bésame
Sandra deja que Luis llene su cuerpo de besos y caricias, deja que la desnude y se despache con ella a su gusto, mientras tanto ella cierras los ojos e imagina que a quien tiene encima de ella es a Gonzalo y no a él, pero ni si quiera la imaginación le funciona, es incapaz de dejar de sentir asco, es incapaz de seguir adelante
Sandra: para…
Luis: ¿qué?
Sandra: necesito ir al baño, por favor…
Luis: ¿ahora?
Sandra: no me encuentro bien
Retira de su cuerpo a Luis y sale corriendo hacia el baño. Vuelve a vomitar… parece que su niño tampoco quiere seguir con esa farsa. Se desmaquilla y se vuelve a vestir, después guarda el test de embarazo en su bolso y sale.
Luis: ¿Dónde vas?
Sandra: al hospital
Luis: no puedes dejarme así
Sandra: ya seguiremos… otro día… quizás
Lena: ¿estás triste?
Gonzalo: no…
Lena: mientes fatal, ¿es por tu hijo verdad? No puedes permitir que se lo lleve. Puedes hablar con un abogado, seguro que te da la razón, eres un buen padre
Gonzalo: (sonríe) gracias hija, el problema es que el no es mi hijo… el cree que sí pero no lo es. Cuando yo conocí a Sol ella ya estaba embarazada. Creímos que lo mejor era criarle entre los dos y que por el momento no se enterará de la verdad, pero ahora… Lena, yo lo siento como mi hijo aunque no lo sea, le he visto crecer y he estado con el tanto en los buenos como en los malos momentos y no se si ahora voy a poder soportar no oír a menudo papi… con esa vocecilla que tiene, ni que me de besitos todas las noche ¿Sabes? Cuando me enfado el se sienta conmigo y no dice nada solo me braza y a mi se me olvida todo, solo puedo pensar en lo afortunado que soy al tenerlo, pero si me lo quita… no quiero perderlo… y tampoco quiero perderos a vosotras
Lena: si pudiera levantarme te daría un abrazo (le coge la mano) seguro que todo se arregla, mira yo… hasta ahora no te había conocido y hasta había perdido las esperanzas de hacerlo y también de curarme algún día y mira ahora… cosas más imposibles se han visto y además se nota que esa mujer te quiere y… cuando se quiere a alguien es más difícil hacerle daño
Gonzalo: Sol es muy buena y seria una mujer perfecta, lo sé… yo le estoy muy agradecido por estos años , pero es que… si escucho a mi corazón no oigo otro nombre más que el de Sandra…
Lena: hay que ver como os complicáis los adultos la vida… ¿También estás preocupado por ella no? ¿No le habías contado nada de Martin? Se la pasará…
Gonzalo. Ojalá tengas razón
Sandra: hola…
Gonzalo: eh... hola
Sandra: ¿Cómo estás hija?
Gonzalo: estamos bien
Lena: ¿has llorado?
Sandra: no…
Gonzalo: lo siento… debí contártelo…
Sandra: no… más lo siento yo… no debí irme así. Tu hijo es un encanto, me lo encontré en el baño y estuvimos hablando, parece un buen chico
Gonzalo: en realidad no es mi hijo pero lo quiero como si lo fuera
Sandra: ah… (Sus ojos se humedecen)
Gonzalo: ¿estás bien?
Sandra: no (lo abraza) bueno si… no sé, lo siento, son las hormonas
Lena: mami… ¿puedes venir un momento?
Sandra: si… claro (se acerca a ella)
Lena: ¿ha pasado algo?
Sandra: (mira a Gonzalo) pues…
Gonzalo: me pondré los cascos, así no podré escucharos (sonríe y se coloca los cascos) ya está
Sandra: (saca el test del bolso y lo esconde en un paño) Lena…
Lena: estás… estás… ¡¿estás embarazada?!
Gonzalo que se encontraba ausente gira la cabeza al escuchar a su hija
Gonzalo: ¿qué?
Sandra: (sigue emocionada)
Lena: no me lo puedo creer, ¿un mini Luis? Dios… ¿Cómo ha sido?
Sandra: no… un mini Luis no (Sonríe) puede que sea una mini Sandra o bien… si su padre quiere un… (Se acerca Gonzalo) un… mini Gonzalo
Gonzalo: ¿yo? ¿Voy a ser padre? ¿Otra vez? ¿Estás segura?
Sandra: (sonríe y coloca su mano sobre su vientre) eso parece…papa…
Gonzalo: (la abraza) a este niño… por que va a ser niño, no le va a faltar de nada, ya verás… empezaremos de cero y esta vez nada ni nadie podrá detenernos
Sandra: Gonzalo…
Gonzalo: soy el hombre más feliz mundo, ahora os tengo conmigo y todo va a ser distinto
Sandra: no… nada va a cambiar
Gonzalo: no seas negativa, todo será diferente te lo prometo
Sandra: no puede ser Gonzalo, te olvidas de Luis…
Gonzalo: no lo quieres y el lo sabe. Déjale… puede que si vienes conmigo tengas que cambiar tu casa por un piso o que algún mes no andemos sobrados de dinero pero…
Sandra: no es eso de verdad.
Gonzalo. ¿Entonces? ¿Qué es?
Sandra: es… que no puede ser, ya te lo dije, soy una mujer casada. Por el momento todo debe seguir igual, más adelante ya veremos
Gonzalo: ¿y que le vas a decir cuando se te empiece a notar?
Sandra: (baja la cabeza, avergonzada) creerá que es su hijo
Gonzalo: no puedes hacerme esto…
Sandra: aun que no lo creas, lo hago por ti. Confía en mi… cuando llegue el momento todos seremos felices
Gonzalo: no puedo creer que estés hablando con tanta frialdad
Sandra: Gonzalo hay cosas… cosas que tú no sabes y que si supieras…
Gonzalo: ya te he dicho que me da igual todo, que solo importa el ahora, está familia, nuestra familia… Sandra mírame a los ojos… Cuando nos den el alta nos iremos de aquí, cogeremos un tren, un avión… me da igual, iremos donde tú quieras y Luis nunca sabrá nada de nosotros ni de nuestro bebe… Coge un par de camisetas y guárdalas en una mochila, compra los billetes y los esconderemos y cuando llegue el momento saldremos huyendo… dime que si por favor, dime que vas a ser valiente por mi
Sandra: (asiente con cierta incredibilidad)
Gonzalo: (la braza) Confía en mi… Luis no tiene por que enterarse
En es mismo momento Luis que no puede dejar de pensar en la actitud de su mujer entra al baño y descubre pro casualidad la caja del test en al papelera
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario