miércoles, 4 de mayo de 2011

Capitulo 11


Sandra y Gonzalo se miran asustados
Gonzalo: Sandra cariño… tranquilízate. Vamos a hacer una cosa ¿vale? Te vas a poner la capucha y en cuanto diga ya, salimos corriendo ¿crees que podrás?
Sandra: ¿Dónde vamos a ir? Me están mirando Gonzalo, todo el mundo lo verá y me delatarán.
Gonzalo: escaparemos de aquí, te lo prometo, solo tienes que confiar en mi ¿estas preparada? Todo saldrá bien (la acaricia el rostro)
Sandra: podremos con esto
Gonzalo: claro que si. 1…2…y 3 ¡ya!
Se agarran de la mano y corren durante un buen rato, hasta que se alejan de allí
Gonzalo: ya ha pasado lo peor, ahora debemos buscar una salida sin guardias. Si lo hacemos bien, ni nos verán. Aquí hay mucha gente
Sandra: los guardias están por todas partes y seguro que ya han visto mi foto, te dije que Luis no se quedaría de brazos cruzados, no vamos a conseguirlo, es imposible…
Gonzalo: sígueme
Gonzalo se perdió entre la gente y camino hasta llegar al baño. Ambos entraron, por suerte no hubo nadie y pudieron hablar tranquilamente
Sandra: no podremos escondernos aquí eternamente
Gonzalo: no lo pretendo (busca algo)
Sandra: ¿Qué haces?
Gonzalo: (empieza a golpear la ventana con fuerza)
Sandra: ¿estás loco?
Gonzalo: es nuestra única oportunidad
Sandra: no podrás romperla, te harás daño
Gonzalo: (la besa) no permitiré que te separen de mi. Voy a romper esa ventana y vamos a huir juntos, pero para eso me tienes que ayudar ¿vale? Sal ahí fuera y vigila que no venga nadie
Sandra: gracias por…
Gonzalo: aun no me las des
Gonzalo se abalanza sobre la ventana varias veces, la golpea con todos los objetos que encuentra, con sus puños… con sus manos… hasta que al fin se lanza sobre ella y consigue romperla
Sandra: estás sangrando…
Gonzalo: da igual, tenemos que huir
Sandra: ¿te duele? No podemos irnos así
Gonzalo: es ahora o nunca
Saltaron desde la ventana a la calle y corrieron sin cesar. Sandra los guió a una vieja casa abandonada en medio del bosque
Sandra: aquí estaremos a salvo. La mande construir cuando estudiaba. En verano solía pasar largas temporadas aquí. Nadie sabe de su existencia
Entraron a su interior
Sandra: esta un poco sucia pero por ahora podremos apañárnoslas
Gonzalo: esta muy bien
Sandra: ¿y tu? ¿Tu como estas? Me preocupa ese brazo
Gonzalo: no es nada, solo unos cortes
Sandra: estás perdiendo mucha sangre, quizás deberíamos…
Gonzalo: no iremos a ningún medico. No te pondré en peligro
Sandra: está bien, entonces yo misma te curare las heridas. (Se dirigen hacia al habitación)Túmbate sobre la cama por favor…
Sandra va hacia el baño y coge el maletín de urgencias. Le cura las heridas y le venda el brazo.
Sandra: no tengo nada para quitarte el dolor, pero iré a comprar algo
Gonzalo: ¡no! Lo soportaré
Sandra: (se tumba con él) descansa cariño, lo necesitas…
Gonzalo: no hagas ninguna tontería, por favor…
Sandra: te juro que no me moveré de tu lado. Duerme… duerme mi amor… tu ya has hecho bastante (lo besa)
Permanece a su lado hasta que este se queda dormido. Después coge de su bolso un tinte rubio, unas tijeras y unas lentillas marrones
Cuando Gonzalo despierta se encuentra con una mujer rubia de pelo corto y rizado que observa melancólica a través de la ventana
Gonzalo: perdona… ¿sabes donde está…?
Sandra: (se da la vuelta) ¿Sandra?
Gonzalo. (se sorprende) ¿Qué te has hecho?
Sandra: (se acerca a él) así será más difícil dar conmigo
Gonzalo: ¿lo tenias todo planeado?
Sandra: sabía que podía pasar, solo quería prevenirlo
Gonzalo: estás… diferente
Sandra: (llora) no me queda muy bien pero…
Gonzalo: estas preciosa
Sandra: mientes fatal… En el pasado me funciono ¿Por qué ahora habría de fallar?
Gonzalo: (la abraza) los malos tiempos no duran eternamente (la besa) lo importante es que estamos bien
Sandra: ¿como esta ese brazo?
Gonzalo: mucho mejor (sonríe)
Sandra: Gonzalo… Lena debe estar muy asustada, deberíamos llamarla
Gonzalo: no podemos
Sandra: ¿Por qué? Es nuestra hija… debería estar con nosotros
Gonzalo: por eso mismo. Seguro que tienen controladas las líneas, esperan que la llamemos
Sandra: no esta bien… aun esta convaleciente y la hemos dejado sola
Gonzalo: si te quedas más tranquila me acercaré a una cabina y hablaré con ella
Sandra: dile que llame a Paula y que vaya con ella y… también dila que estamos bien, que no tiene por que preocuparse de nada, que la quiero
Gonzalo: (la besa en al frente) lo haré
Gonzalo busca una cabina y llama a Lena
Lena: papa… ¿Qué pasa?
Gonzalo: no llores cariño. Mama y yo estamos bien
Lena: ¿Dónde? ¿Vais a venir a por mí?
Gonzalo: no puedo decirte donde… es lo mejor. Cariño llama tu hermana y cuéntale todo. Debes ir a Madrid y quedarte con ella
Lena: pero yo quiero ir con vosotros
Gonzalo: es mejor que no
Lena: papa… quiero hablar con mama
Gonzalo: no esta aquí, pero me ha dicho que te diga que todo va a salir bien, que tienes que obedecerla y que… que te quiere, que te queremos los dos
Lena: cuídala mucho
Gonzalo: ¿estarás bien?
Lena: si.. os quiero…
Gonzalo: y nosotros a ti… pase lo que pase no lo olvides (cuelga)
Vuelve a casa y se sienta junto a Sandra
Gonzalo: me dijo que te dijera que te quiere mucho
Sandra: (se abraza a él llorando) quiero que me prometas algo…
Gonzalo: ¿el que?
Sandra: que no lo arriesgaras todo por mi
Gonzalo: ¿a que te refieres?
Sandra: si Luis no me encuentra pronto, te atacará a ti también. No dejaré que eso pasé, no dejaré que pierdas todo por mi culpa. Si esto va más lejos no me impedirás que me entregue y cuidarás de Paula, de Lena y de este niño que esta en camino como yo lo hubiera hecho
Gonzalo: no podría dejar que te entregarás
Sandra: me sentiría fatal si por mi culpa perdieras todo lo que tienes ¿no lo entiendes? Perderás tú puesto de trabajo y posiblemente también a tu familia
Gonzalo: mi familia sois vosotros
Sandra: y ese niño al que tanto quieres. Sol no dejaría que se acercara a ti si se enterará de que has compartido cama con una asesina
Gonzalo: no eres una asesina…
Sandra. Es de eso de lo que se me acusa. Prométemelo… o tendré que marchamé antes de que sea tarde
Gonzalo: de acuerdo, te lo prometo, pero a cambio quiero algo
Sandra: tú dirás
Gonzalo: que me dejes protegerte y evitar que eso ocurra
Sandra: (lo besa) trato hecho
Gonzalo: he traído la cena. ¿Sabes? En el supermercado una mujer contaba que las sepias mueren tras reproducirse ¿no es un poco triste?
Sandra: (ríe) ¿Cómo? ¿Qué dices?
Gonzalo: (ríe) solo quería conseguir que sonrieras
Sandra: (sonríe) eres lo mejor que me ha pasado… lo mejor
Gonzalo: (la besa) voy a hacerte una cena que te vas a chupar los dedos
Sandra: no estas en condiciones de cocinar
Gonzalo: solo soy manco, de momento me queda otra mano para poder cuidarte
Sandra: voy…voy… al baño
Gonzalo: ¿estas bien?
Sandra: si, impaciente por probar esa rica cena…
Gonzalo: (sonríe) ¿carne o pescado?
Sandra: carne
Se mete en el baño y se sienta sobre la tapa de wc, lo cierto es que no se encuentra nada bien, le duele mucho la tripa, teme por su bebe pero no quiere preocupar a nadie…

No hay comentarios:

Publicar un comentario