miércoles, 4 de mayo de 2011

Capitulo 5


Gonzalo: (emocionado) ¿has dicho papa?
Lena: (lo abraza y ambos lloran) papa… (Lo mira a los ojos) ¿Me vas a ayudar?
Gonzalo: Sol siempre dice que tengo unos kilitos de más, ¿sin un riñón adelgazas no?
Lena: (ríe) Estás tonto. No en serio… dijiste que un padre hace todo por una hija…
Gonzalo: ¿si? ¿Dije eso? ¿Pues sabes que voy a hacer? Voy a ir ahora mismo al hospital y voy a preparar todo. Todo va a salir bien mi pequeña…
Lena: ¿puedo ir contigo?
Gonzalo: mmm me encantaría, pero ahora será mejor que entres dentro y hables con tu madre. Si vienes conmigo se enfadará
Lena: se enfadará de todas formas…ella es así
Gonzalo: ¿siempre?
Lena: ¿Cuándo tú la conociste era distinta verdad?
Gonzalo: tenía mucho carácter, pero a la vez era muy divertida. Era diferente a todas las mujeres que conocía y me enamore… Yo quise mucho a tu madre Lena
Lena: ¿Aún la quieres?
Gonzalo: tengo que irme
Lena: ella también a ti, lo pone en sus libros… Tienes razón nunca pudo olvidarte
Gonzalo: para… lo único que quería era ayudarla y me ha echado de su casa, le abierto y mi corazón y lo ha cerrado en banda. Si… la quiero, eso no puedo evitarlo… pero hoy he comprendido que ya no puedo hacer nada por los dos. Voy a olvidarla, me cueste lo que me cueste.
Lena: sabes bien que no se puede olvidar a quien se quiere
Gonzalo: esta vez si, ella tan solo es una barrera que me impide ser feliz.
Lena: pero…
Gonzalo: shhh no insistas, te llamaré después
Gonzalo va hacia hospital habla con su médico que le comunica que deben ingresar la tarde del día siguiente para hacerse unas pruebas y si todo va bien los llevaran a quirófano un día después. Llama a Lena y se lo cuenta todo, y después se dirige a su casa. Todo está alumbrado con velas, la cena lista y Sol esperándole con un picardías rojo
Gonzalo. ¿Y esto?
Sol: una sorpresa para mi chico
Gonzalo: ¿el niño?
Sol: lo deje con mi madre
Gonzalo: no tenías por que…
Sol: ven, siéntate conmigo
Gonzalo. (Se sienta junto a ella) Sol…
Sol: (empieza a besarlo) shhh
Gonzalo: Sol… para por favor, no puedo
Sol: (le susurra al oído) te quiero
Gonzalo: ¿recuerdas lo que hablamos ayer?
Sol: no me importa que tú la quieras a ella, podré soportarlo. Vamos a ser felices, los dos…
Gonzalo: no
Sol: ¡si! Lo conseguiremos
Gonzalo: Tengo una hija con ella, se llama Lena
Sol: no me importa
Gonzalo: está enferma, voy a darla un riñón
Sol: la ayudaremos, estaré contigo
Gonzalo: me ingresan mañana
Sol: te acompañaré
Gonzalo: no puedo permitirlo. Sol… eres una mujer maravillosa, pero no puedo permitir que pierdas tu tiempo conmigo, yo nunca podré quererte como tú te mereces. Yo sé que ahí fuera hay alguien que te busca y que te espera y que se merece mil veces más que hagas todo esto por él. Te aseguro que si pudiera elegir a quién amar ahora mismo, en estos momentos, no dudaría en elegirte a ti, pero ya sabes como es el amor… nadie puede elegir de quien enamorarse
Sol: ¿me estás dejando?
Gonzalo: hasta que no la he visto a ella no me he dado cuenta del daño que te estoy haciendo. Sí… será mejor que nos separemos
Sol: (llora) ¿Qué voy a hacer sin ti? ¿Y Martin?
Gonzalo: podéis quedaros con el piso, yo ya me buscaré algún lugar donde vivir… prometo que os visitaré a menudo
Sol: (lo besa)
Gonzalo: Sol…
Sol: al menos déjame despedirme de ti…
Gonzalo: (la abraza) lo siento…
Y así, de esa forma, abrazados a sus cuerpos se quedaron dormidos

Luis se pasa el resto del día puteando a Sandra y haciéndola sentir mal. Cuando llega la noche, Sandra… cansada de tantas humillaciones intenta hablar con él
Sandra: di lo que tengas que decir, pero dilo ya…
Luis: buenas noches
No obstante Luis mantiene su postura

A la mañana siguiente todo son nervios, Lena da vueltas por la habitación, Gonzalo confunde la sal con el azúcar, Sandra se toma un par de tranquilizantes… Ha llegado el día, es hora de hacerlo… Lena tendrá la oportunidad de curarse. Sandra sube a hablar con ella
Sandra: ¿como estás?
Lena: como un flan
Sandra: ¿Por qué no me contaste que tenías tanto miedo? ¿Por qué no hablaste conmigo?
Lena: sabes por que…
Sandra: todo va a salir bien hija
Lena: tú… ¿Por qué no me hablaste nunca de mi padre?
Sandra: para mi solo era pasado
Lena: tus libros no dicen lo mismo… ¿tienes miedo a que Luis se entere?
Sandra: el lo sabe. Cuando me conoció estaba punto de dar a luz
Lena: déjale
Sandra: Lena…
Lena. Si no lo haces, en cuanto me recuperé me pienso ir a vivir con mi padre
Sandra: será si quiere
Lena: querrá
Sandra: seguro que vive en un piso, no tiene tantas comodidades
Lena: al menos no tendré que soportar vuestras broncas, tus llantos, al menos no lo pasaré mal…
Por la tarde Sandra y Lena se dirigen al hospital, Gonzalo coge algunas cosas antes de marchar. Sol se acerca a él
Sol: ¿puedo acompañarte?
Gonzalo: no es buena idea
Sol: déjame llevarte… por lo menos hasta la puerta. No puedo dejarte conducir en ese estado
Gonzalo: está bien
Sol lo acompaña y cuando llegan, ambos bajan del coche. Sandra los ve a lo lejos y los observa
Sol: (llora) no tengas miedo, todo va a salir bien, eres muy fuerte y muy valiente
Gonzalo: (la limpia las lagrimas y lo sonríe) gracias por todo este tiempo
Sol: (lo abraza) te voy a echar de menos (lo besa) se feliz ¿vale?
Gonzalo: , tu también… te lo mereces preciosa (la besa) hasta siempre…
Sol: adiós…
Sandra que hace tiempo que no se sentía así se levanta furiosa, no se explica por que pero se ha puesto celosa.
Lena y Gonzalo se instalan en una habitación y les dan uno de esos típicos camisones para ponerse. Todos bromean
Gonzalo: ¿me sienta bien?
Lena: si mami… estás muy guapa (ríe)
Gonzalo: ¡oye!
Sandra: oye pues se parece a mi bata de limpiadora ¿no?
Gonzalo: Ven aquí Sonso
Sandra: no seas tonto
Gonzalo: (se acerca a ella) anda que no hemos pasado tu y yo buenos momento con esa bata
Lena: uyuyu eso no me lo has contado
Sandra: Gonzalito, Gonzalito que te la corto…
Gonzalo: (ríe) que fiera, tigresa…
Sandra: (sonríe) ya ves… el tiempo que no me cambia, tigretón
Entra un enfermero
Enfermero: lamento interrumpir, pero tengo que llevarme a Elena a hacer unas pruebas
Lena.: puf…
Sandra: tranquila hija…
Lena va con el enfermero y ambos se quedan a solas
Sandra: gracias por ayudarla
Gonzalo: ¿sabes? Me gusta saber que lo que hubo entre los dos tuvo su fruto
Sandra: (sonríe) a mí también…Siento lo de ayer… no se queme pasó
Gonzalo: olvídalo…yo ya lo he hecho
Sandra: (lo acaricia) gracias por aparecer…
Gonzalo: (la besa) gracias a ti
Sandra: (al principio se sorprende pero después cuando reacciona es ella quién lo vuelve a besar)

No hay comentarios:

Publicar un comentario