miércoles, 4 de mayo de 2011

Parte 2
Capitulo 24

Treinta y dos años después...
Olimpia da vueltas por su despacho, esta cansada y siente una vez más las típicas nauseas matutinas así que decide sentarse, Martin entra en su despacho
Martin: perdona estoy buscando a la directora del centro
Olimpia: la tiene delante
Martin: ¿es usted?
Olimpia: ¿Qué pasa que no me ves con pinta de poder mantener un colegio o que te caíste de la cama cuando tenías tres años y te quedaste sin cerebro? Sinceramente opto por lo segundo
Martin: ¡acertaste! Era muy revoltoso y pegaba un salto todas las noches, mi madre acabo atándome a la cama para que no me escapará y claro… acabe perjudicado
Olimpia: (sorprendida) lo siento, no lo sabia
Martin: (ríe) ¿te lo has creído? Vamos por favor… era una broma
Olimpia: pues claro que no me lo he creído, solo que me sorprende que la estupidez humana pueda llegar a tan altos niveles
Martin: (ríe) vamos no se enfade… solo era una broma
Olimpia: deje de insistir y váyase a mofarse de su familia
Martin: ¿sabes que te pones muy graciosa cuando te enfadas?
Olimpia: ¿es que no piensa parar?
Martin: no es que no la crea capaz de dirigir un colegio, es solo que me sorprendió que además de guapa también fuera lista
Olimpia: basta de tonterías, ¿Quién es usted? Llevo más de media hora discutiendo con usted y aun no me ha dicho a que venia
Martin: (tiende su mano) soy Martin Aguilar, el nuevo profesor de tecnología y pedagogo del centro
Olimpia: (se levanta) Olimpia… directora del centro y… (Sonríe) como vuelvas a intentar ligar conmigo tu peor pesadilla
Martin: (sonríe) Olimpia… bonito nombre…
Olimpia: ¿Por qué se pone tan melancólico?
Martin: por que me ha hecho pensar en alguien que no veo hace tiempo y que fue muy especial
Olimpia: ¿también se llamaba Olimpia? Mira que es casualidad…
Martín: si… y hace mucho que no la recordaba, pero ya sabe… no tenéis un nombre muy común y al oírlo hoy…
Olimpia: me encantaría seguir compartiendo sus animadas vivencias pero si me disculpa tengo asuntos más importantes que atender, le diré a Clara que te enseñe el colegio, sígame
Martin: Martin… llámeme Martin
Olimpia: le llamaré como yo quiera que para eso soy la directora
Martin: (ríe) de acuerdo
Olimpia: ¿Por qué te ríes como si fueras tonto?
Martin: por que me cai de la cuna cuando tenia tres años ¿no lo recuerdas?
Olimpia: Martin…
Martin: vale… me río por que hacia tiempo que no me insultaban tantas veces seguidas, por que me gustan las mujeres con carácter y por que me has llamado Martin…
Olimpia: (sonríe inconscientemente)
Clara: ¡Oli!
Olimpia: a ti te estaba buscando precisamente, tengo que ir a hacerme una ecografía. ¿te importaría enseñarle el colegio a Martin? Es el nuevo profesor
Clara: Clara… encantada de conocerte
Olimpia: ¿te importa?
Clara: claro que no
Olimpia: gracias… te debo una
Clara: ¿vas con Felix o con Roque?
Olimpia: con ninguno de los dos
Clara: Oli…
Olimpia: ¿Qué?
Clara: ¿quieres que te acompañe?
Olimpia: no… tranquila… no va a pasar nada por que vaya yo sola
Martin: si quieres… yo puedo acercarte
Olimpia: (sonríe) ¿tu? No gracias. Adiós
Martin la mira atontado
Clara: ¿Qué? ¿Te ha metido mucho miedo en el cuerpo?
Martin: es increíble…
Al caer la tarde, antes de que las puertas del Zurbarán se cerraran por completo, Martin se dirigió al despacho de la directora para despedirse
Martin: ¿no se supone que no deberías beber en tu estado?
Olimpia: ni tu tocarme las narices…asique estamos en paz ¿Qué quieres?
Martin: hablar…
Olimpia: tú no necesitas hablar…
Martin: no, pero tu si. Dime… ¿Quién te rompió el corazón?
Olimpia: ¿Por qué crees que me han roto el corazón?
Martin: por que huyes de los hombres (se acerca a ella)
Olimpia: (se levanta rápidamente) ¿Qué haces?
Martin: ves… Sabía que debajo de esa coraza se escondía una persona sensible, dime… ¿Quién te hizo daño?
Olimpia: no se nada de ti…
Martin: ¿y que? ¿Qué más da? ¿te gustaría saberlo?
Olimpia: pues mira si, me gustaría saber a quien he contratado. ¿Qué te hizo esa tal Olimpia?
Martin: (ríe) eh… a ver como te explico esto…
Olimpia: ¿Por qué te ríes así?
Martin: si lo hicieras más a menudo te darías cuenta de que reírse no es malo. Me río por que creo que has confundido mis palabras. Olimpia era como una hermana para mi…. No la veo desde que tenía dos años… pero nunca olvidaré el día en que me despedí de ella… prometí que volvería a verla pero mi madre nunca me dejo
Olimpia: ¿Por qué?
Martin: no lo se, cosas de mayores, esa era su excusa (se echa una copa de vino) ¿puedo?
Olimpia: claro (se echa otra)
Martin: (se la quita de las manos) ya esta bien por hoy, recuerda que estas embarazada
Olimpia: (sonríe) no entiendo… si era tu hermana
Martin: no, no. No era mi hermana, pero la sentía como tal. Mi padre se fue cuando se entero de que mi madre estaba embarazada, el biológico quiero decir, para mi, mi padre siempre fue quien me crio, un buen hombre que empezó a salir con mi madre pero el estaba enamorado de otra mujer y se dejaron. Paso algo que nunca me quisieron contar y tuvimos que irnos, mi madre acepto un trabajo en el extranjero…
Olimpia: ¿no volviste a ver a tu padre?
Martin: venia en verano y en todos mis cumpleaños, no se perdía ninguno, pero un día mama se enamoro de Felipe y papa no se quiso meter en medio, asique dejo de venir. Cuando crecí volví a Madrid y tenía la esperanza de volver a verlo pero… aún lo sigo buscando. Ahora es tu turno, dime…
Olimpia: no le suelo contar mi vida a extraños
Martin: oh… vamos… eso es trampa… yo ya te lo he contado todo
Olimpia: no todo ¿tienes novia?
Martin: ¿Por qué quieres saberlo?
Olimpia: curiosidad
Martin: (sonríe) no ¿y tú?
Olimpia: tampoco, (se acaricia la barriga) ni lo necesito, este y yo nos bastamos solitos
Martin: ¿es niño?
Olimpia: (asiente) me lo han dicho hoy
Martin: ¿Por qué no has dejado que te acompañaran? Aunque fuera tu madre, no sé, lo bonito de los embarazos en vivirlos en familia ¿no?
Olimpia: el ultimo embarazo de mi madre no fue muy bien y desde entonces evite hablar de todo lo que estaba relacionado con niños, no quiero que reviva lo que le paso
Martin: ¿Qué le paso?
Olimpia: es complicado, pero tuvo problemas y al poco de nacer… el pobre Carlitos murió
Martin: vaya… lo siento
Olimpia: al menos sirvió para unir a mis padres, ¿sabes? Aun se quieren, a pesar de los años se siguen amando como el primer día… como el primero… es tan irreal…
Martin: ¿no crees en el amor?
Olimpia: solo en el suyo… pero ya he hablado bastante, solo eres un extraño… y no me gusta darme a conocer tan pronto
Martin: para lo que necesites ya sabes
Olimpia: gracias Martin (sonríe)

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