miércoles, 4 de mayo de 2011
Capitulo 17
Héctor vuelve a casa aún sin asimilar lo que ha visto, no comprende absolutamente nada. Se sienta en sofá y observa un rato las cintas hasta que se atreve a verlas.
Sandra pasa la noche tranquila, el medicamento le esta haciendo efecto y por suerte pronto le baja la fiebre. Begoña permite a Gonzalo pasar la noche junto a ella. A la mañana siguiente
Gonzalo: muchas gracias de verdad, no se como se lo voy a agradecer
Begoña: no me las des, yo también se lo que es ser madre
Sandra: (abre lo ojos) ¿llevo mucho tiempo dormida?
Los dos se acercan a ella
Gonzalo: ¿Cómo estas?
Sandra: me duele… pero estoy mejor
Gonzalo: (la besa en la frente) me has dado un buen susto
Begoña: me alegro de que estés mejor Sandra… os dejo que habléis
Begoña se va
Gonzalo: (la acaricia) te quiero
Sandra: y yo a ti…
Gonzalo: no se que hubiera echo si no hubiera hecho efecto ese maldito medicamento
Sandra: ya estoy bien… tranquilo
Gonzalo: tengo que sacarte de ahí, me muero de pena de verte en este estado
Sandra: solo ha sido una puñalada y me estoy recuperando, no es tan grave, además si llego a saber que podría estar contigo me clavo ese cuchillo yo misma
Gonzalo: no digas tonterías
Sandra: siempre vamos a estar juntos ¿verdad? Pase lo que pase
Gonzalo: eh…
Sandra: ¿verdad que si Gonzalo?
Gonzalo: claro que si. Cariño no voy a permitir que te vuelvan a hacer daño
Sandra: no te preocupes, ya he aprendido la lección… no volveré a fiarme de nadie y no pasará nada
Gonzalo: estas muy guapa
Sandra: (ríe) ya estas con lo mismo… ¿es que no tienes ojos?
Gonzalo: para mí siempre estas guapa
Sandra: acércate a mi (lo besa) ¿sabes? Estar en la cárcel es difícil, la gente, su manera de actuar… la comida, todo es complicado allí, pero lo que peor llevo es estar separada de ti, el no poder cabrearme y decir mil estupideces y que luego vengas tu y me calmes con un beso y me tranquilices y me digas que todo va a salir bien… eso es lo que más echo de menos y lo que más me cuesta
Gonzalo: yo también lo llevo fatal… he comprado un peluche enorme para abrazarlo todas las noche e imaginar que duermo contigo
Sandra: (ríe) ¿me has cambiado por un peluche?
Gonzalo: lo siento Sandra… ahora me gustan peluditas
Sandra: (ríe) no me hagas reír que me duele
Gonzalo: (sonríe) eso también lo echaba mucho de menos… tu sonrisa
Sandra: (sonríe) ¿crees que Héctor podrá sacarme de allí?
Gonzalo: es un buen abogado
Sandra: ojalá lo consiga… no quiero perderme las primeras palabras de mi hija, ni sus primeros pasos. ni quiero dejar de enterarme de los amores de Lena, no quiero dejar de oír vieja… No, no quiero olvidar sus voces
Gonzalo: eso no va a pasar
Begoña: (llama a la puerta y entra) Gonzalo… ya ha llegado
Sandra: ¡quien?
Gonzalo: espera un segundo (sonríe)
Sandra: ¡pero no te vas no?
Gonzalo: no… vuelvo en seguida (la besa y sale)
Sandra se queda pensativa ¿Quién ha venido? Ojalá pudiera levantarse y salir por esa puerta pero lo único que puede hacer es rayarse la cabeza pensando en quien habrá ahí fuera
Por suerte Gonzalo no tarda mucho en entrar lleva algo entre las manos pero no sabe lo que es por que entra de espaldas
Sandra: ¡que llevas ahí?
Gonzalo: (ríe y se da la vuelta dejando ver a su hija Olimpia) ¿la reconoces?
Sandra: (se emociona) mi niña…
Gonzalo: (se acerca a ella y se la pone entre los brazos)
Sandra: pero que bonita está… mira como ríe
Gonzalo: es que está feliz… por que por fin esta con su madre
Sandra: ¿crees que esta a gusto?
Gonzalo: ¿no ves que si?
Sandra: (mira embobada a su pequeña) es preciosa
Gonzalo: oye enana… no me robes el protagonismo
Sandra: que tonto estas (lo mira y lo besa) soy muy feliz Gonzalo, muy feliz… ahora si que se que tengo un motivo por el que luchar ahí dentro
Gonzalo: (la acaricia) nosotros estamos aquí (señala su corazón) contigo
Sandra: ¿Cómo lo has conseguido?
Gonzalo: tuve que suplicar mucho a Begoña pero al fin cedió
Sandra: es un ángel
Gonzalo: si que lo es, si
Begoña: anda entra… pero poco rato que como se enteren de esto me matan
Lena: (entra en la habitación) ¡mama! (la abraza)
Sandra: cariño… ¿Cómo estas? ¿Qué tal te va todo?
Lena: bien mama, estamos bien
Sandra: ¿y que tal con ese chico?
Lena: nos estamos conociendo
Sandra: no me llores anda (la abraza) ¿y Paula?
Lena: aparcando pero no se si la dejaran pasar
El móvil de Gonzalo suena
Gonzalo: ¿si?
Héctor: ¿Dónde estás? Tengo algo que enseñarte. Ven a mi casa en seguida
Gonzalo: ahora no puedo, estoy en el hospital con Sandra
Héctor: entonces iré yo para allá
Gonzalo: ¿pero que pasa?
Héctor: ahora lo veréis
Héctor cuelga y Gonzalo se queda pensativo
Paula: ¡vieja!
Begoña: sh… discreción que como se enteren de esto me quedo en la calle
Sandra: gracias Begoña… muchísimas gracias. Ven aquí macarra que te voy a dar una colleja
Paula: llego a estar delante y le parto la cara a quien te ha hecho esto
Sandra: Paula… esos modales…
Héctor llega sorprendiendo a toda la familia ,sus hijas salen y le pide a Begoña que ponga el dvd en la televisión y le ruega que se quede para verlo ella también
Sandra: ¿Qué es?
Héctor: (sonríe) la prueba que te va a sacar de la cárcel
El video comienza a lo lejos se ve a Sandra con unos años menos, pelo largo, falda negra, camisa roja… se acerca a un hombre “Silvio” esta solo como ella dijo. Ella le pide la droga y le ofrece el dinero, el la agarra fuertemente y comienza besarla, Sandra se resiste. Silvio hace fuerza y le quita la camiseta a Sandra
Sandra: (con los ojos húmedos) para… no quiero seguir viéndolo
Héctor: espera un poco, ahora viene lo mejor
Las caricias de Silvio aumentan y empieza a desabrocharse los pantalones, Sandra coge el arma y le apunta, se oye un disparo, un segundo después se oye otro disparo desde más cerca de la cámara, Sandra ve a Silvio herido y se asusta, se aparta llorado y se acurruca en un rincón sin saber que hacer. Luis se acerca a ella, lleva una pistola en el bolsillo, habla durante un rato con Sandra y se la lleva. Silvio se levanta y poco después vuelve a parecer Luis, se dan de la mano como felicitándose. En ese mismo momento Luis vuelve a coger su pistola y lo dispara de nuevo, Silvio lo mira incrédulo, Luis le da una patada y cae por un barranco. La grabación se corta
Sandra: no es posible… ¿entonces no lo mate?
Héctor: no… era todo un montaje, no se por que lo hicieron, ni sé sus motivos, pero tú no le llegaste a dar, tu pistola no estaba cargada con balas de verdad y aunque lo hubiera estado no le hubieras dado, si analizamos la trayectoria de la bala se sale del plano, te temblaba el pulso… era imposible apuntar
Gonzalo: ¿entonces?
Héctor: el segundo disparo es el que le hiere de verdad, pero tan solo le roza, de ahí la sangre
Gonzalo: todo fue cosa de Luis ¿verdad?
Héctor: eso parece, las imágenes están grabadas desde las cámaras de una gasolinera. Luis lo preparo todo pero cuando consiguió lo que quería quiso acabar con su único testigo
Begoña: informaré de todo esto, pero… ¿Cómo has conseguido las cintas?
Héctor: no puedo desvelar mis fuentes
Gonzalo: (abraza a Sandra) ves como todo iba a salir bien…
Las pruebas fueron entregadas a la policía y el juicio se adelanto, pero aun así en cuanto Sandra se recupero tuvo que volver unos días a la cárcel antes de que un juez le diera la libertad.
Sandra: gracias por permitirme pasar tiempo con mi familia
Begoña: (sonríe) tienes una familia maravillosa
Sandra: lo sé
Begoña: cuando salgas de aquí cuida mucho de ellos
Sandra: te prometo que lo haré
Begoña: me alegro de que todo se haya arreglado
Sandra: 8sonríe) ahora solo espero que en estos días no me lleve otra paliza que parta llevar unas semanas ya voy bien servidita
Begoña acompaña a Sandra hasta su celda en la que solo se encuentra Marina y después se marcha
Marina: me alegro de que estés bien
Sandra: gracias ¡como que estas sola?
Marina: las demás están en una celda de castigo aisladas por unos días
Sandra: ¿y eso por que?
Marina. ¿No te lo han contado? Intentaron fugarse aprovechando tu estado, solo lo consiguió Rosita peor la pillaron en seguida. Toma (le entrega la foto de Olimpia) la tenía ella
Sandra: gracias… pero la verdad es que ya no me hace falta, ahora tengo una mucho mejor (mira una foto suya junto a su familia y la guarda de nuevo)
Marina: ¿ya etsas del todo recuperada?
Sandra: si… eh… ¿tú no intentaste huir?
Marina: no
Sandra: me alegro
Marina: ¿Por qué?
Sandra: por que no hiciste lo que ellas te pidieron, siempre lo haces
Marina. No es verdad
Sandra: a mi me lo parece y pienso que deberías actuar por ti misma, hacer lo que tu sientes y no lo que ellas te ordenen.
Marina: aquí no es tan sencillo
Sandra: ¿sabes Marina? Yo creo que eres buena gente pero que a veces no eres tú misma, aún así lo único bueno que me llevo de aquí es haberte conocido, sé que tu no eres capaz de hacer daño a nadie, tu eres buena… (Sonríe)
Marina: no es verdad
Marina recuerda…
Verónica: venga Marina… demuéstranos que eres de las nuestras
La tuerta: clávale ya el maldito cuchillo, no ves que esta dormía y durmiendo ni se siente ni se padece
Marina: no puedo
Verónica: hazlo por mi, para que pueda salir de aquí y respirar el aire fresco. Nos buscaremos un piso juntas y viviremos la vida que siempre hemos querido
Marina: hazlo tú
Verónica: yo ya he rajado muchos cuellos, esto quiero que lo hagas tú, quiero verte capaz de cometer un crimen por mi, hazlo por mi, por tu hermana
La tuerta: o lo haces ya o te clavo el cuchillito a ti
Marina: (cierra los ojos mientras llora y le clava el cuchillo a Sandra)
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